• Marcia De Vere

Cuentos y diversión


El Deseo



Cuenta la leyenda que hace muchos años, un niño con cabellos de oro y piel de algodón nació en la Tierra y que era hijo de la Luna y el Sol.

La gente del lugar decia que por las noches la Luna lo arrullaba, el suave viento melodías le cantaba, mientras el cielo con su negro manto lo cobijaba.

En las mañanas los cálidos rayos del Sol con sus caricias lo despertaban, tempranito la lluvia lo bañaba y las nubes lo secaban, si tenía hambre, el monte con sus frutos lo alimentaba, las florecitas silvestres le platicaban y los animalitos con él jugaban.

Y así fue creciendo, durante el día protegido por el ardiente rey, durante las noches amado por la dama plateada. Sin embargo, este niño, no era completamente feliz...

Cada noche al acostarse le preguntaba a su madre por la ausencia de su padre. De igual forma al levantarse hacía la misma pregunta a su padre.

—¡Imposible! —contestaba el Sol, agitando sus rayos—. Jamás podrás vernos juntos, yo soy el amanecer, ella el anochecer.

—Pero padre —suplicó el niño—. Tan sólo una vez.

El niño entristeció. Y esa tristeza abrumó tanto a sus padres que el ardiente Sol dejó de calentar y la Luna ya no quiso brillar. El frío comenzó a sentirse sobre la Tierra y la oscuridad empezó a reinar en la humanidad.

Entonces el gran señor del universo se preocupó y para dar al niño aliento su deseo le concedió.

Dicen los que ahí estuvieron que un día la Luna y el Sol se reunieron... Fue entonces cuando al niño un eclipse le concedieron.

Por eso cada vez que un eclipse de Sol va a acontecer es porque el niño pide verlos juntos otra vez.








34 visualizaciones1 comentario